Desde la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (ASPEL) se calcula que las empresas de limpieza profesional asumirán un incremento de costes de 350 millones de euros.
Juan Ignacio Beltrán, presidente de ASPEL, señala que “La transitoriedad es la única forma de aplicar la reducción de jornada en el sector de la limpieza mitigando el golpe económico de la medida”.
Ya que el peso de los costes de la mano de obra está por encima del 80% del total entre las empresas, por lo que son altamente sensibles a modificaciones que impacten sobre el factor trabajo.
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